Productividad de los Ecosistemas

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           La productividad viene dada por la producción de los productores que la componen, es decir, por la cantidad de dióxido de carbono que las plantas fijan durante la fotosíntesis.

        Por otra parte la productividad consiste en la función que realizan las plantas (fotosíntesis); ya que de ellas depende el resto de las cadenas alimentarias, además con las condiciones ambientales que intervienen favorecen o disminuyen el proceso fotosintético, por ello se afirma que la fotosíntesis es la esencia para la vida en los ecosistemas.

        Sin embargo, la productividad es una característica de las poblaciones que sirve también como índice importante para definir el funcionamiento de cualquier ecosistema; además su estudio puede hacerse a nivel de las especies, cuando interesa su aprovechamiento económico, o de un medio en general.

        Se puede decir, que la productividad comienza en las plantas, ya que como son organismos autótrofos, tienen la capacidad de sintetizar su propia masa corporal a partir de los elementos y compuestos inorgánicos del medio, en presencia de agua como vehículo de las reacciones y con la intervención de la luz solar como aporte energético para éstas.

        El resultado de esta actividad, es decir los tejidos vegetales, constituyen la producción primaria, las cuales son aprovechadas por los animales comen las plantas (herbívoros), y aprovechan esos compuestos orgánicos para crear su propia estructura corporal, que en algunas circunstancias servirá también de alimento a otros animales (carnívoros). No obstante, cuando la materia orgánica muere (plantas y animales), sus compuestos son aprovechados por los hongos y bacterias.

        En ambos casos, la proporción entre la cantidad de nutrientes ingresados y la biomasa producida dará la llamada productividad, que mide la eficacia con la que un organismo puede aprovechar sus recursos tróficos. Pero el conjunto de organismos y el medio físico en el que viven forman el ecosistema, por lo que la productividad aplicada al conjunto de todos ellos nos servirá para obtener un parámetro con el que medir el funcionamiento de dicho ecosistema y conocer el modo en que la energía fluye por los distintos niveles de su organización.

        Por otro lado, la productividad es uno de los parámetros más utilizados para medir la eficacia de un ecosistema, calculándose ésta en general como el cociente entre una variable de salida y otra de entrada; además, se desarrolla en dos medios principales, las comunidades acuáticas y las terrestres.

Factores que Afectan la Productividad.

        La productividad se puede ver afectada por:

a) Entrada de energía lumínica: La fotosíntesis está determinada, en parte, por la cantidad de luz solar que incide sobre la planta, por lo tanto, es de suponer que las comunidades que se hallen en el trópico tendrán una mayor producción que unas que se encuentren en las zonas templadas.

b) Calidad del suelo: La disponibilidad de nutrientes para las plantas es factor importante, sobre todo de nitrógeno, dado que limita el crecimiento de las mismas. También, actúa aquí la textura del suelo, pues influye en la retención de agua, la permeabilidad y la capacidad de retener nutrientes.

c) Factores climáticos: La cantidad de agua disponible y la temperatura afectan las tasas fotosintéticas de la planta.

d) Grado de evolución de la comunidad: Las comunidades más estables, por lo  general, tienden a tener una producción menor que una que está en crecimiento.

e) El hombre: La intervención humana ha originado cambios tan profundos en las condiciones del planeta que, queriéndolo o no, ha cambiado sus tasas de producción.

Producción.

        Es la cantidad de materia orgánica elaborada en un ecosistema por los organismos productores, por otra parte, cuando se habla de producción de un ecosistema se hace referencia a la cantidad de energía que ese ecosistema es capaz de aprovechar. Por ejemplo, una pradera húmeda y templada, es capaz de convertir más energía luminosa en biomasa que un desierto y, por tanto, su producción es mayor.

        Asimismo, se puede tener dos tipos de producción en un ecosistema, las cuales son:

*La producción primaria bruta: Es aquella energía total fijada por fotosíntesis por las plantas.

*La producción primaria neta: Es aquella energía fijada por fotosíntesis menos la energía empleada en la respiración, es decir la producción primaria bruta menos la respiración.

        Cuando la producción primaria neta es positiva, la biomasa de las plantas del ecosistema va aumentando. Es lo que sucede, por ejemplo, en un bosque joven en el que los árboles van creciendo y aumentando su número. Cuando el bosque ha envejecido, sigue haciendo fotosíntesis pero toda la energía que recoge la emplea en la respiración, la producción neta se hace cero y la masa de vegetales del bosque ya no aumenta.

Descomposición.

        Es el proceso mediante el cual la materia orgánica pasa hacer inorgánica (sales minerales), principalmente realizados por hongos y bacterias, además de otros animales como los carroñeros, samuros, buitres, llenas, entre otros, que se alimentan de detritos orgánicos o materia orgánica en descomposición. Asimismo, la velocidad a la cual la materia orgánica se descompone depende de:

a) Su composición: En general, los azúcares, proteínas y grasas se descomponen rápidamente, mientras que los productos vegetales como la celulosa, tardan mucho más.

b) Temperatura: Altas temperaturas favorecen la descomposición, mientras que las bajas la detienen.

c) Humedad: Hace falta cierta cantidad de agua para facilitar la descomposición, pero el exceso de agua origina putrefacción, que es un proceso que no origina nutrientes para las plantas.

d) Microorganismos presentes: En un suelo rico en bacterias, hongos e invertebrados descomponedores la velocidad de descomposición es mayor que en uno pobre de vida.

        Cabe destacar, que la velocidad de descomposición influyen sobre la velocidad de reentrada de los nutrientes a los ciclos biogeoquímicos y a las plantas mismas.

Relación entre Producción y Descomposición.

        Se establece entre los productores y los descomponedores una dependencia, ya que los descomponedores transforman las moléculas orgánicas de los restos de organismos vegetales y animales en sales minerales que al ser devueltas al suelo son reutilizadas por los productores para ciclar la materia orgánica sintetizando alimentos orgánicos por fotosíntesis y reiniciando otra vez las cadenas alimentarias. Este viaje cíclico de la materia una vez que es producida hasta ser descompuesta se denomina ciclo de la materia y flujo de la energía.

        No obstante, dado que el crecimiento de las planta está determinado no sólo por la cantidad de luz solar y dióxido de carbono de la que dispone, sino también por la calidad del suelo en la que crece, el índice de descomposición, el retorno de nutrientes al suelo, que presenta la zona, determina la productividad de la planta y de la comunidad.

        Es por ello, que si la descomposición es lenta o los nutrientes quedan atrapados en el suelo, la comunidad que se desarrolla no es muy grande, dado que las plantas no tienen lo necesario para crecer; sin embargo, si la descomposición es demasiado rápida tampoco es buena, porque no permite la integración de los nutrientes al suelo.